Para quién
¿A quién acompaña esta práctica?
- Gerencias que negocian acuerdos estratégicos con clientes, proveedores, distribuidores o aliados.
- Empresas familiares, startups y compañías en crecimiento que necesitan contratos aplicables, no plantillas genéricas.
- Directorios y equipos ejecutivos que deben comprender el riesgo antes de aprobar una operación.
